El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, se reunió este lunes en Washington con el nuevo canciller venezolano, Oliver Blanco, en el primer encuentro entre los jefes de la diplomacia de ambos países desde la captura de Nicolás Maduro a principios de año. Según el comunicado del Departamento de Estado, Rubio reafirmó el plan de tres fases del presidente Donald Trump para Venezuela: estabilización del país, recuperación económica y reconciliación política, y transición democrática.
Blanco fue nombrado canciller el pasado jueves por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en sustitución de Félix Plasencia, quien pasó a la Dirección de Asuntos Internacionales de la Presidencia. La reunión se produce días después del regreso a Venezuela de la líder opositora y Premio Nobel de la Paz María Corina Machado, el pasado 25 de octubre, quien ha insistido en la necesidad de convocar elecciones. De acuerdo con reportes de prensa, Washington presiona al Gobierno interino y a sectores de la oposición para avanzar en los preparativos de unos comicios que podrían celebrarse en 2027; Rodríguez ha prometido elecciones con una autoridad electoral renovada, aunque todavía no hay fecha oficial.
El mismo lunes, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, también recibió a Blanco para conversar sobre las perspectivas de recuperación económica de Venezuela, su acceso a los organismos financieros multilaterales y las oportunidades de cooperación entre ambos países. «Esta administración está comprometida con apoyar la recuperación económica de Venezuela, revitalizar sectores fundamentales, aumentar la producción energética y reconectar su sector financiero para restablecer la confianza, atraer inversiones y sentar las bases de un futuro más próspero», escribió Bessent. El canciller venezolano confirmó por su parte que se conversó sobre «las condiciones para el pleno desarrollo económico de Venezuela».
(Fuente: CNN en Español y Noticiero Digital, 2 nov 2026)






